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Salud Pública

MEDICAMENTOS CICATRIZANTES

Las quemaduras pueden tener diferentes causas, desde el fuego, al agua hirviendo o al exceso de sol. Toda quemadura profunda y extensa corre un gran riesgo de infección, por lo que siempre debe ser vista por un profesional sanitario, para establecer el tratamiento adecuado. Cuando las quemaduras son menores, se pueden tratar con ayuda de medicamentos sin receta, aunque siempre con el asesoramiento del farmacéutico.

Las quemaduras producidas por el sol suelen tratarse de la misma manera. Existen algunos consejos prácticos a la hora de tratar las quemaduras: como sumergir la zona quemada en agua fría durante unos diez minutos. Limpiar la quemadura con agua jabonosa, pero sin presionar para no irritarla. Si no hay herida abierta, puede aplicarse algún producto que favorezca la regeneración de la piel y la cicatrización. En el caso de que aparezca una ampolla, no conviene romperla, pues la herida podría infectarse. Si se rompe la ampolla, conviene retirar la piel con ayuda de unas pinzan esterilizadas. Por último, aplicar una gasa que proteja la quemadura y evite que se pegue a la ropa.

Las quemaduras se producen de modo accidental, por lo que su prevención se ve limitada en gran medida. Únicamente, se pueden prevenir las quemaduras producidas por exceso de sol. Éstas pueden provocar un envejecimiento prematuro de la piel, o incluso, ser el origen del cáncer de piel. Por tanto, como todos sabemos, es necesario utilizar cremas bronceadoras con protección, además de dosificar correctamente los baños de sol, especialmente, los primeros de la temporada.

Ante las quemaduras se emplean una serie de medicamentos cicatrizantes que, mediante distintos mecanismos, favorecen la regeneración de la piel. Se emplean fundamentalmente lociones, pomadas o cremas, que propician los procesos de cicatrización, alivian el dolor y previenen posibles infecciones. Los medicamentos de este grupo contienen uno o varios componentes que pueden absorberse a través de la piel, por lo que se debe administrar con precaución y dosificándolos correctamente, ya que pueden llegar a ser tóxicos. Algunos de los principios activos utilizados en estos casos son el ácido benzoico, el ácido salicílico, o la alantoína.

En el tratamiento de las quemaduras solares leves, pueden utilizarse productos emolientes y protectores, aunque en los casos más severos es conveniente la aplicación tópica de corticoides que reducen el picor y la inflamación. Los antihistamínicos también son efectivos cuando el picor es la molestia dominante.

No lo olvide: Consulte a su farmacéutico, él le informará sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la salud y el medicamento

(Última modificación:05/07/2017 12:43)

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