Web de Portalfarma

Idiomas

Este Portal utiliza cookies propias para mejorar sus servicios y prestarle una experiencia online más satisfactoria al optimizar la navegación por el mismo. Si Vd. continúa navegando entendemos que acepta su uso. Puede obtener más información o bien conocer cómo cambiar la configuración de su navegador en nuestra Política de Cookies del Consejo General

Navegación

Salud Pública

Importancia de la leche en niños y adolescentes

Una buena alimentación es importante para conservar y mejorar nuestra salud y puede ayudar a protegernos de muchas enfermedades. Sin embargo, diversos informes desvelan que por lo general los más jóvenes no consumen cantidades suficientes de calcio, elemento que se encuentra en la leche, productos lácteos, vegetales verdes y otros alimentos. El calcio es un mineral que ayuda en la formación de huesos y dientes fuertes y saludables.

Nuestro cuerpo está constantemente eliminando y reemplazando pequeñas cantidades de calcio en los huesos. Si el cuerpo elimina más calcio del que reemplaza, los huesos comienzan a debilitarse y corren mayor riesgo de rotura. Así, al tomar la cantidad de calcio que se recomienda ayudamos al mantenimiento de los huesos. La necesidad de calcio es más alta durante la niñez y la adolescencia porque los huesos están en fase de crecimiento y es necesario contar con calcio adicional para que los huesos se fortalezcan. La mayor parte del calcio que se necesita para lograr huesos fuertes tiene que obtenerse antes de los 17 años.

Tomando alimentos y bebidas ricos en calcio, los niños y adolescentes pueden contribuir a almacenar en los huesos este importante elemento, ya que en la edad adulta perdemos calcio. La leche y los productos lácteos, como queso y yogurt, son excelentes fuentes de calcio. Además de contener mucho calcio, la leche y sus derivados aportan otros elementos esenciales para el desarrollo de los huesos, entre ellos está el fósforo y el magnesio. Otras fuentes alimenticias que contienen calcio son algunas verduras, como la col y el brócoli.

La leche así como sus derivados, son excelentes opciones a la hora de conseguir el calcio suficiente para nuestro organismo. Por otro lado, los bebés de menos de un año deben tomar solamente leche materna o fórmulas fortificadas con hierro. Niños de 1 a 2 años deben tomar leche entera porque la grasa de la leche es esencial para su desarrollo y crecimiento. A partir de los 2 años, los niños deben completar su dieta comiendo entre otros: cereales, legumbres, carnes y pescados.

Debemos tener en cuenta que la leche es beneficiosa entre otros para el mantenimiento de nuestros huesos, pero sin embargo no todo el mundo la puede tomar , hay personas alérgicas a la leche y a los productos lácteos y por lo tanto, no deben consumirlos. Aquellos que no pueden tomar leche pueden obtener el calcio en alimentos no lácteos ricos en calcio, tales como las verduras y el zumo de naranja. Se recomienda obtener el calcio directamente de alimentos, pero también hay suplementos que sirven para añadir el calcio necesario a la dieta diaria.

No lo olvide: pregunte siempre a su farmacéutico, él le informará sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la salud y el medicamento.

(Última modificación:05/07/2017 12:46)

Portalfarma SiteMap

© 2016 Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Todos los derechos reservados.