Web de Portalfarma

Idiomas

Este Portal utiliza cookies propias para mejorar sus servicios y prestarle una experiencia online más satisfactoria al optimizar la navegación por el mismo. Si Vd. continúa navegando entendemos que acepta su uso. Puede obtener más información o bien conocer cómo cambiar la configuración de su navegador en nuestra Política de Cookies del Consejo General

Navegación

Durante las tres últimas décadas se viene observando un incremento importante de casos de cáncer de piel, sobre todo en aquellos lugares con mayoría de población de piel clara. Esta nueva situación se debe, en gran parte, a un cambio en los hábitos relacionados con la exposición al sol, y en concreto a la radiación ultravioleta (UV). Por otro lado, el lento pero continuo deterioro de la capa de ozono registrado en latitudes medias y altas viene a agravar la situación, ya que el ozono es particularmente efectivo como absorbente de radiación ultravioleta. Estas dos circunstancias hacen, en definitiva, que las personas y el medio ambiente nos encontremos hoy día expuestos a niveles más altos de radiación UV.
 
La radiación solar UV es un parámetro medioambiental altamente variable en tiempo y espacio. La necesidad de llegar al público con información fácilmente comprensible sobre la radiación UV, y sus posibles efectos negativos, ha llevado a los científicos a definir un parámetro que pueda ser usado como indicativo de las exposiciones ultravioleta. Este parámetro se denomina Índice Ultravioleta o Índice UV (UVI). Está relacionado con los efectos eritematógenos de la radiación solar UV sobre la piel humana.
 
Sin embargo, los efectos dañinos de la radiación UV no sólo dependen de la dosis de radiación recibida, sino también de la sensibilidad del individuo. Para evitar daños en la piel y en los ojos derivados de exposiciones prolongadas a la radiación ultravioleta se deben utilizar medidas de protección. 
 
Tu farmacéutico te recomienda:
 
  1. Reducir al mínimo la exposición al sol desde las 12 P.M. hasta las 16 P.M, que es cuando el sol es más peligroso.
  2. Usar sombrero, camisas de manga larga y pantalones largos para estar al sol, preferiblemente de trama apretada para una mayor protección.
  3. Aplicarse un protector solar antes de cada exposición al sol, y volver a aplicarlo profusa y frecuentemente, por lo menos cada dos horas, mientras se está al sol. Siempre hay que aplicar de nuevo el protector solar después de nadar o de sudar profusamente, ya que los productos difieren en su grado de resistencia al agua. Se recomiendan protectores solares con un FPS (Factor de Protección Solar) de 15 o más.
  4. Usar un protector solar cuando se llevan actividades a gran altitud, como esquiar o montañismo. El riesgo de quemaduras es mayor a grandes altitudes donde hay menos atmósfera para absorber los rayos solares. También es más fuerte el sol cerca del ecuador, donde sus rayos son más directos a la tierra.
  5. No olvidar aplicarse el protector solar en días nublados. Tan perjudiciales son para la piel los rayos del sol en días nublados como en los soleados.
  6. Cuando hay un alto riesgo de cáncer de piel (los que trabajan al aire libre, los de tez clara y las personas que lo hayan padecido) deben aplicarse el protector solar diariamente.
  7. Fotosensibilidad (sensibilidad aumentada a la exposición del sol), es un posible efecto secundario de ciertos medicamentos y cosméticos. Si se está utilizando algún medicamento, consulte al médico o al farmacéutico antes de exponerse al sol.
  8. Si se desarrolla una reacción alérgica a su protector solar, se debe cambiar de marca. De entre los muchos de estos productos en venta hoy día, alguno resultará adecuado.
  9. Se debe tener cuidado con las superficies reflexivas, como la nieve, la arena y el agua, que pueden reflejar en la piel más de la mitad de los rayos solares. El sentarse a la sombra no garantiza protección del sol.
  10. Evitar las cabinas UV para el bronceado de la piel. Esta radicación UV puede causar quemaduras y envejecimiento prematuro, además de aumentar el riesgo de cáncer de piel.
  11. No exponer al sol a los niños de pocos meses. A los 6 meses comenzar a usar protectores solares, y luego exponerlos al sol con moderación.
  12. Desde edades tempranas enseñar a los niños a protegerse del sol. El daño por el sol se inicia con cada exposición y va acumulándose durante toda la vida.
 
No lo olvide: Pregunte siempre a su farmacéutico. Él le informará sobre éstas y otras cuestiones relacionadas. Y recuerde que la intervención farmacéutica supone una elevada garantía en el proceso global de adecuación, efectividad y seguridad de los tratamientos con medicamentos.

(Última modificación:05/07/2017 12:46)

Portalfarma SiteMap

© 2016 Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Todos los derechos reservados.