Web de Portalfarma

Idiomas

Este Portal utiliza cookies propias para mejorar sus servicios y prestarle una experiencia online más satisfactoria al optimizar la navegación por el mismo. Si Vd. continúa navegando entendemos que acepta su uso. Puede obtener más información o bien conocer cómo cambiar la configuración de su navegador en nuestra Política de Cookies del Consejo General

Navegación

Salud Pública – Campañas

Información general sobre el SIDA

Información general sobre el SIDA

¿Qué es el SIDA? Volver a índice

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es una enfermedad causada por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Este virus ataca fundamentalmente al sistema inmunitario, destruyendo las defensas del organismo y haciendo que la persona infectada padezca enfermedades y tumores.

Hablar de infección por VIH y de SIDA no es exactamente lo mismo. Cuando un individuo se infecta por el virus, este pasa a la sangre y nuestro organismo produce anticuerpos frente al mismo, que pueden detectarse con una prueba analítica y que sirven para diagnosticar la infección. Sin embargo, pueden transcurrir meses y años hasta que aparecen los primeros síntomas; es entonces cuando se habla de SIDA propiamente dicho. El tratamiento contribuye a ralentizar esta progresión.

El VIH Volver a índice

El VIH forma parte del grupos de los virus ARN ; es decir, cuyo material genético se encuentra de forma de ARN (ácido ribonucleico), en lugar de ADN (ácido desoxirribonucleico).

Concretamente, el VIH pertenece a la familia de los retrovirus, cuya principal característica es disponer de una transcriptasa inversa o retrotranscriptasa , enzima responsable de transformar la información genética del virus en ADN, del tal manera que éste pueda utilizar las células del hospedador para dividirse.

Presenta una elevada tasa de variabilidad genética, debido a la aparición frecuente de mutaciones en su ciclo de replicación viral en el interior de la célula infectada. Este hecho, imposibilita el desarrollo de una vacuna eficaz.

¿Cómo se transmite la enfermedad?Volver a índice

Hasta el momento solo se han demostrado tres posibles vías de transmisión de VIH entre seres humanos:

  • Parenteral. Por exposición a sangre, sus derivados o tejidos transplantados. Esto puede originarse por transfusiones o transplantes sin control sanitario adecuado o por compartir agujas, jeringuillas u otros utensilios utilizados en el proceso de preparación y administración de la droga, contaminados con sangre de un portador.
  • Sexual. Se produce como consecuencia de la exposición a través de una práctica sexual (vaginal, anal u oral) con el semen, la sangre o secreciones vaginales de una persona portadora del VIH (infectada).
  • Vertical (perinatal): De madre infectada a su hijo, durante el embarazo, el parto, o la lactancia. Supone el 1,3% de los casos registrados en España.

¿Cómo NO se transmite? Volver a índice

El VIH no se transmite en los contactos cotidianos: besos, caricias, WC públicos, tos, estornudos, vasos, cubiertos, alimentos, lugares de trabajo, colegios, piscinas...

Tampoco se transmite a través de la saliva, las lágrimas o el sudor; ni por picaduras de insectos o por el contacto con animales domésticos.

La donación de sangre no comporta riesgo alguno de infectarse, siendo una acción generosa que deberíamos potenciar.

Epidemiología Volver a índice

Según datos del Registro Nacional de SIDA existen 86.663 casos diagnosticados de SIDA en nuestro país (datos publicados en noviembre de 2017) desde el comienzo de la epidemia (datos acumulados desde 1981). En concreto en el año 2016 (últimos datos publicados), se notificaron 607 casos. El 80,8% de los diagnósticos recayeron en hombres, y la edad media al diagnóstico se mantiene en torno a los 44 años.

El 12,6% de las personas que desarrollaron SIDA en 2016 contrajeron la infección por compartir material de inyección para la administración parenteral de drogas. Las personas que contrajeron la infección por relaciones heterosexuales no protegidas supusieron el 36,2% de los casos. Otra vía de transmisión frecuente fueron las relaciones homosexuales entre hombres, que supusieron el 39,6% de todos los casos.

En los últimos cinco años, la neumonía por Pneumocystis jirovecii ha sido la enfermedad definitoria de SIDA más frecuente (27,4%), seguida de la tuberculosis de cualquier localización (21,9%) y de la candidiasis esofágica (13,1%).

¿Qué síntomas produce?Volver a índice

Entre dos y cuatro semanas después de la infección, la mitad de los sujetos experimentan un cuadro caracterizado por fiebre, cefalea, adenopatía, mialgias y erupciones exantemáticas (conocidas como síndrome mononucleósido , por su parecido con los síntomas y signos de la mononucleosis infecciosa, provocada por el virus de Epstein-Barr). Durante esta fase, se produce una fuerte distribución del virus por todo el organismo, pero con especial intensidad en el tejido linfático y en el sistema nervioso central.

A continuación, se entra en un período de aparente equilibrio, que puede durar desde semanas a meses, o incluso años, pero el VIH se sigue multiplicando e infectando a otras células. Actualmente, se acepta que hay un 5-10% de “progresores” rápidos, un 80-90% de progresores típicos y otro 5-10% de progresores lentos. Durante esta fase crónica de la infección por VIH se pueden detectar una elevada carga viral en los ganglios linfáticos, que suelen estar aumentados de tamaño.

La fase final de la infección es lo que generalmente se denomina SIDA, y se caracteriza básicamente por un marcado descenso de los niveles de células inmunes, concretamente de linfocitos T CD4+, destrucción del sistema linfático y el desarrollo de infecciones oportunistas. A partir de este momento es cuando se producen las graves infecciones o neoplasias que caracterizan a la enfermedad.

¿Cómo saber si existe infección por el VIH? Volver a índice

La prueba del VIH/SIDA consiste en un análisis de sangre para detectar la presencia de anticuerpos frente al VIH en el organismo.

Conocer el resultado de la prueba del VIH/SIDA permite beneficiarse lo antes posible de un seguimiento médico, acceder a un tratamiento eficaz que mejora la calidad de vida, aumenta la supervivencia, y adoptar las medidas necesarias para evitar la transmisión de la infección.

Se puede hacer gratuitamente en los centros sanitarios de la red pública, y con todas las garantías de que su resultado es confidencial.

Prevención Volver a índice

Dado que no existe un tratamiento que cure definitivamente la enfermedad, la medida más eficaz es la profilaxis:

Manteniendo relaciones sexuales seguras: usar correctamente el preservativo (masculino o femenino), especialmente con personas infectadas o de las que desconoces si lo están. El uso del preservativo impide la transmisión sexual del VIH, otras infecciones de transmisión sexual y los embarazos no deseados.

Utilizando siempre material inyectable estéril: evitar el uso compartido de jeringuillas, agujas y otros útiles de inyección, en caso de consumir drogas inyectadas.

En caso de embarazo hay tratamientos que reducen eficazmente el riesgo de transmisión del virus durante el embarazo y parto. Una madre infectada no debe dar el pecho a su bebé.

Tratamiento Volver a índice

Hace más de una década que se empezaran a utilizar en Europa los medicamentos que se prescriben con mayor frecuencia para tratar el SIDA en la actualidad: los llamados antirretrovirales.

Los medicamentos antirretrovirales se dividen por su mecanismo de acción en:

Inhibidores de la transcriptasa inversa:

  • Nucleosídicos (NRTI): didanosina, estavudina, lamivudina, zalcitabina, zidovudina, abacavir, emtricitabina, tenofovir disoproxilo, adefovir dipivoxilo, entecavir, telbivudina, clevudina, tenofovir alafenamida.
  • No nucleosídicos (NNRTI): nevirapina,efavirenz, etravirina, delavirdina y rilpivirina.

Inhibidores de proteasa (IP): indinavir, nelfinavir, ritonavir, saquinavir , amprenavir, atazanavir, fosamprenavir, tipranavir, darunavir, lopinavir, boceprevir, simeprevir y telaprevir.

Todos los fármacos anti-VIH tienen dos limitaciones importantes: por un lado, la incapacidad de erradicar totalmente el virus, incluso mediante politerapia, es decir combinaciones de fármacos, y por otro lado, la aparición de resistencias.

Con el fin de erradicar estos problemas, comenzó a usarse la politerapia, ya que la monoterapia fracasaba, probablemente, por la rapidez de replicación viral que incluye la facilidad de aparición de mutaciones y, por tanto, de cepas resistentes. Así, desde 1996 se ha venido utilizando la terapia antirretroviral altamente activa (TARGA en español ó HAART en inglés), que consiste en la combinación de un IP o un NNRTI y dos NRTI. Con esta medida se ha mejorado en gran medida el pronóstico de los pacientes infectados por VIH y la mortalidad han descendido enormemente.

(Última modificación:15/12/2017 14:00)

Portalfarma SiteMap

© 2016 Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Todos los derechos reservados.