Por lo menos un 8% de la población española padece varices
 
Los sintomas consisten fundamentalmente en sensación de pesadez y cansancio en la extremidad, que se acentúa a lo largo del día y es más intensa estando de pie y con tiempo caluroso
 
Las varices o venas varicosas son dilataciones y tortuosidades de las venas superficiales de las extremidades inferiores, preferentemente en las zonas de las venas safenas interna y externa.
Las venas varicosas son al principio tensas y raramente pueden verse a simple vista. La dilatación y deformación es un fenómeno posterior y su importancia no está relacionada con la intensidad de los síntomas. Estos consisten fundamentalmente en sensación de pesadez y cansancio en la extremidad, que se acentúa a lo largo del día y es más intensa estando de pie y con tiempo caluroso. Es frecuente también la existencia de hormigueo y de picor. 
Los síntomas se agravan en la mujer durante el período menstrual. Por el contrario, los síntomas mejoran con la elevación de la pierna, el reposo y el tiempo frío. 

Las varices son la alteración venosa más común, estimándose su prevalencia en un 8-10% de la población en España. Son más comunes en las mujeres, especialmente entre los 20 y 40 años de edad.

Las varices se producen como consecuencia de la pérdida de la funcionalidad de las válvulas venosas, lo que conduce al estancamiento o al retroceso de la sangre venosa. Existen factores hereditarios, anatómicos y hormonales que predisponen a su aparición o la aceleran.
En condiciones normales, el flujo venoso es potenciado por la actividad de los músculos que rodean a las venas de las extremidades, en especial las profundas, ya que la contracción muscular comprime las sinusoides venosas del interior de los músculos y ello facilita el bombeo de sangre venosa hacia el corazón. Las válvulas venosas impiden que este flujo sanguíneo retroceda, como consecuencia de la resistencia venosa.

 
Tratamiento 
Una vez establecidas las varices no existe ningún fármaco que pueda revertir el proceso. Sin embargo, existen algunas medidas terapéuticas paliativas razonablemente eficaces. 
- Medias elásticas.- Reducen la estasis venosa. Suelen emplearse de compresión ligera, aunque pueden ser precisas compresiones intermedias o altas para casos avanzados de varices que no puedan ser intervenidos quirúrgicamente.
-Venotónicos.- Es un amplio grupo de medicamentos que actúan reduciendo la fragilidad y la permeabilidad vasculares, y que pueden mejorar parcialmente la sintomatología, en especial la sensación de cansancio y el edema. Sin embargo, su eficacia clínica no ha sido contrastada. Muchos de ellos tienen su origen en el rutósido, un glucósido al que se le atribuyen propiedades vitamínicas P: cro-mocarb, diosmina, ácido flavódico, hidrosmina y troxerutina. Otros fármacos desarrollan efectos antihemorrágicos adicionales, como aminaftona y naftazona. También están catalogados como venotónicos dobesilato cálcico, el extracto de Castaño de indias y su principal componente activo, escina.

El uso de agentes venotónicos sólo debe tener un carácter mera-mente secundario, con el fin de reducir temporalmente la intensidad de los sínt-mas en algunos pacientes, sin que ello sirva como sustituto de la consulta médica.
Es importante también recordar la existencia de una serie de medidas útiles para disminuir la estasis venosa, como la práctica de ejercicio físico moderado (andar, pedalear, nadar) y llevar calzado sin tacón alto, además de las mencionadas medias elásticas.